Presupuestos30/09/2026· 7 min de lectura

Cómo calcular tu precio por hora como autónomo de reformas (con ejemplo práctico)

Fórmula paso a paso para fijar tu precio por hora como autónomo de reformas: costes fijos, sueldo objetivo, horas facturables y margen, con un ejemplo práctico.

Casi todos los autónomos de reformas fijan su precio por hora igual: miran lo que cobra la competencia y se ponen un poco por debajo. El resultado es un número que no tiene nada que ver con sus costes reales: mucho trabajo, bastante facturación y poco dinero a final de año. En esta guía calculamos el precio por hora desde cero, con una fórmula sencilla y un ejemplo con cifras que puedes adaptar a tu caso en diez minutos.

Qué tiene que cubrir tu precio por hora

Tu precio por hora no es lo que vale tu tiempo. Es el número que, multiplicado por las horas que de verdad puedes facturar en un año, tiene que pagar tres cosas:

  • Los costes fijos del negocio: cuota, seguros, furgoneta, herramienta, software, gestoría. Se pagan trabajes o no.
  • Tu sueldo: lo que quieres llevarte a casa cada mes por tu trabajo, como si fueras un empleado de tu propia empresa.
  • El beneficio: el margen que queda después de pagar todo lo anterior, y que sirve para reinvertir, cubrir imprevistos y crecer.

Si tu precio solo cubre el sueldo, el negocio no da beneficio. Si solo cubre los costes, trabajas gratis. Casi siempre el fallo está en olvidar los costes fijos o calcular mal las horas facturables.

Paso 1: suma tus costes fijos anuales

Haz una lista de todo lo que pagas aunque no tengas ninguna obra en marcha. Sácalo de los extractos bancarios de los últimos doce meses, no de memoria. Las partidas habituales de un reformista son estas:

  • Cuota de autónomos, según tu tramo de ingresos reales.
  • Seguro de responsabilidad civil profesional.
  • Furgoneta: seguro, mantenimiento, ITV, neumáticos y una parte de amortización si la compraste.
  • Combustible y peajes.
  • Herramienta, maquinaria y equipos de protección: renovación y reparaciones.
  • Móvil, internet, software de gestión y gestoría.
  • Publicidad, web y formación, incluida la de prevención de riesgos.

Anota el total anual. Es normal que la cifra sorprenda: son miles de euros al año sin haber comprado un solo saco de cemento.

Paso 2: decide tu sueldo objetivo

Decide cuánto quieres cobrar tú por tu trabajo, antes de impuestos. Un buen punto de partida es lo que te pagaría una empresa por hacer lo mismo con tu experiencia, más algo por el riesgo de ir por tu cuenta. Multiplica la cifra mensual por doce. El sueldo no es lo que sobra a final de mes: si no lo fijas antes de calcular el precio, el mercado lo fijará por ti, y siempre a la baja.

Paso 3: calcula tus horas facturables reales

Este es el paso donde se equivoca casi todo el mundo. Un año tiene unas 1.800 horas de trabajo a jornada completa, pero no vas a facturar 1.800 horas. Hay que descontar:

  • Vacaciones, festivos y días de baja o asuntos propios.
  • Visitas a clientes y elaboración de presupuestos que no se aceptan.
  • Compras en almacén, desplazamientos entre obras y tiempo de carga y descarga.
  • Facturación, papeleo, llamadas y días sin obra entre un trabajo y el siguiente.

Para un autónomo que trabaja solo, entre un 25 y un 35 por ciento de la jornada se va en tareas que no se facturan. Si nunca has medido tus horas, asume un 30 por ciento y ajústalo cuando tengas datos de dos o tres meses.

Paso 4: coste por hora y precio por hora

Con los tres datos anteriores la fórmula es directa:

  • Coste por hora = (costes fijos anuales + sueldo objetivo anual) dividido entre horas facturables al año.
  • Precio por hora = coste por hora dividido entre (1 menos el margen de beneficio deseado).

Fíjate en el segundo cálculo: el margen se aplica dividiendo, no multiplicando. Si tu coste es de 30 euros y quieres un margen del 15 por ciento sobre el precio de venta, el precio es 30 entre 0,85, es decir, 35,29 euros. Si multiplicas 30 por 1,15 obtienes 34,50 euros, y tu margen real sobre la venta se queda en un 13 por ciento. Con más de mil horas al año, la diferencia es dinero de verdad.

Ejemplo práctico: Javier, albañil autónomo en Sabadell

Javier lleva seis años por su cuenta haciendo reformas de baños y cocinas. Trabaja solo y subcontrata fontanería y electricidad cuando hace falta. Estas son sus cifras anuales (supuestos ilustrativos, redondeados):

  • Cuota de autónomos: 320 euros al mes, 3.840 euros al año.
  • Seguro de responsabilidad civil: 450 euros.
  • Furgoneta (seguro, mantenimiento, ITV, amortización): 3.600 euros.
  • Combustible y peajes: 2.400 euros.
  • Herramienta, consumibles y protección: 1.200 euros.
  • Móvil, software y gestoría: 1.500 euros.
  • Publicidad y formación: 600 euros.
  • Total de costes fijos: 13.590 euros al año.

Su sueldo objetivo es de 2.400 euros brutos al mes, 28.800 euros al año. En total, el negocio tiene que generar 42.390 euros antes de beneficio.

Ahora las horas. Javier trabaja 46 semanas al año, descontando vacaciones, festivos y algún día de baja, a 40 horas por semana: 1.840 horas. Tras medir sus horas durante dos meses descubrió que el 30 por ciento de su tiempo se va en presupuestos, compras y desplazamientos. Sus horas facturables reales son 1.288.

  • Coste por hora: 42.390 entre 1.288 = 32,91 euros.
  • Precio por hora con un 15 por ciento de margen: 32,91 entre 0,85 = 38,72 euros.
  • Precio redondeado que aplica en sus presupuestos: 39 euros la hora de mano de obra, sin IVA.

Antes de hacer este cálculo Javier cobraba 25 euros la hora porque era lo que cobraban todos los de su zona. Con las mismas 1.288 horas facturaba 32.200 euros. Restando sus 13.590 euros de costes fijos, le quedaban 18.610 euros al año: unos 1.550 euros al mes por 40 horas semanales, sin ningún beneficio para el negocio y sin colchón para imprevistos. No tenía un problema de trabajo, tenía un problema de precio.

Qué pasa si cobras lo que cobran todos

El precio de la competencia es una referencia, no una fórmula. El compañero que cobra 25 euros puede tener la furgoneta pagada, no tener seguro o no haber hecho nunca el cálculo. Copiar su número es copiar su situación sin conocerla.

Lo que sí tiene sentido es comparar tu precio calculado con el mercado y, si sale muy por encima, decidir con datos: bajar costes fijos, aumentar horas facturables, especializarte en trabajos mejor pagados o aceptar menos margen a cambio de volumen. Bajar el precio sin saber cuánto te cuesta la hora no es una decisión, es una apuesta.

Cómo aplicar el precio por hora en tus presupuestos

El precio por hora es una herramienta interna. Al cliente se le presentan partidas cerradas: demolición, alicatado, fontanería, pintura, cada una con su importe. Para valorar cada partida estimas las horas, las multiplicas por tu precio por hora y sumas materiales con su propio margen. El cliente ve un precio claro por concepto; tú sabes cuánta mano de obra hay dentro.

Algunas reglas que funcionan:

  • Separa siempre mano de obra y materiales en tu cálculo interno, aunque en el presupuesto vayan juntos.
  • Aplica al material su propio margen, distinto del de la mano de obra. Los materiales tienen riesgo de rotura, cambio de precio y transporte.
  • Si presupuestas horas de un oficial contratado, calcula su coste por hora completo: salario, seguridad social a cargo de la empresa, vacaciones y pagas, dividido entre sus horas facturables, no entre las horas de contrato.
  • Revisa el precio por hora cada año, y siempre que suba la cuota, el seguro o el combustible.

Errores habituales al fijar el precio por hora

  • Contar 1.800 horas facturables cuando en realidad son 1.300.
  • Olvidar la amortización de furgoneta y maquinaria porque ya están pagadas.
  • No incluir el propio sueldo en el cálculo y vivir de lo que sobra.
  • Aplicar el margen multiplicando en lugar de dividiendo.
  • No medir las horas reales de cada obra y presupuestar la siguiente con la misma estimación equivocada.

Revisa tu precio con datos reales, no con sensaciones

El cálculo de esta guía es el punto de partida. Lo que de verdad te dice si tu precio es correcto es comparar, obra a obra, las horas y costes presupuestados con los reales. Si en cada reforma te pasas un 20 por ciento de horas, tu precio por hora real no es de 39 euros, sino de unos 32,50, aunque en el presupuesto ponga otra cosa.

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