Del presupuesto aceptado a la obra en marcha, sin perder nada
Cómo convertir un presupuesto aceptado en un proyecto, planificar los días, llevar el calendario y tener fotos y documentos de cada obra en un solo sitio.
El presupuesto aceptado es el principio, no el final. A partir de ahí empieza lo difícil: organizar el trabajo, comprar, coordinar y no perder de vista ni un detalle. Tener la obra estructurada te ahorra errores y viajes de más.
Convierte el presupuesto en obra
Cuando el cliente acepta, no vuelvas a teclear nada. Convierte el presupuesto en una obra que ya arrastra el cliente, las partidas, el importe y el coste estimado. Indicas cuándo empieza y cuántos días estimas, y queda en el calendario.
Fotos, gastos y documentos juntos
Guarda las fotos del antes, durante y después, imputa los gastos de la obra y ten a mano los documentos. Cuando el cliente pregunte o surja una reclamación, tienes todo el historial en un sitio.
Extras sin líos
Casi ninguna reforma acaba como empezó. En Revoko puedes añadir presupuestos extra a una obra para esos trabajos que salen sobre la marcha, sin mezclarlos con el presupuesto original.
