Controlar el margen de tus obras: coste estimado vs coste real
Por qué muchas reformas dejan menos beneficio del previsto y cómo controlar el margen comparando el coste estimado con el real, obra a obra.
Facturar mucho no es ganar mucho. Puedes cerrar obras a buen precio y acabar el año con poco beneficio si no controlas lo que te cuesta cada trabajo. La clave está en comparar lo que estimaste con lo que realmente gastaste.
Estima el coste, no solo el precio de venta
Al presupuestar, ponle a cada partida un coste estimado (materiales + mano de obra), no solo el precio al cliente. Esa diferencia es tu margen previsto. Sin ese dato, trabajas a ciegas.
Registra los gastos reales de la obra
Cada ticket de material, cada factura de proveedor y cada jornada de mano de obra imputada a la obra te dice cuánto te está costando de verdad. Si el real supera al estimado, lo ves a tiempo y puedes reaccionar.
El margen, siempre a la vista
En Revoko, al convertir un presupuesto en obra se traslada el coste estimado, y a medida que imputas gastos a la obra ves el coste real y el margen actualizado. Así sabes qué obras te dan dinero y cuáles te lo quitan.
