Cómo hacer un presupuesto de reforma profesional (y cerrar más obras)
Guía para autónomos de reformas: qué debe llevar un presupuesto claro, cómo estructurarlo por partidas y capítulos, y por qué eso te ayuda a cerrar más obras.
El presupuesto es tu mejor comercial. Un documento claro, ordenado y con buena pinta transmite profesionalidad antes de que empiece la obra, y muchas veces es lo que hace que el cliente te elija a ti y no al que mandó cuatro líneas por WhatsApp.
Qué debe llevar un buen presupuesto
- Tus datos y los del cliente (nombre, dirección de la obra, NIF).
- Número y fecha del presupuesto, y una validez (por ejemplo, 30 días).
- Partidas detalladas: concepto, cantidad, unidad y precio.
- Capítulos que agrupen las partidas (Demoliciones, Fontanería, Alicatados…).
- Condiciones de pago, exclusiones y un total con el IVA bien desglosado.
Agrupa por capítulos
Separar las partidas en capítulos ayuda al cliente a entender qué está pagando y te permite ajustar el alcance sin rehacer todo. Si el presupuesto se va de precio, es mucho más fácil negociar «quitamos el capítulo de pintura» que discutir línea a línea.
Deja claras las exclusiones
La mayoría de los conflictos en una reforma vienen de lo que no se dijo. Indica siempre qué NO incluye el presupuesto (licencias, mobiliario, imprevistos de instalaciones ocultas…). Un cliente informado reclama menos y confía más.
Hazlo en minutos con Revoko
En Revoko describes la obra en una frase y la IA te propone las partidas por capítulos, con precios que puedes ajustar. Añades tus condiciones y exclusiones, y sale un PDF con tu logo listo para enviar por WhatsApp o email. Cuando el cliente acepta, lo conviertes en obra con un clic.
